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viernes, 17 de mayo de 2013

El rey del mambo


He aquí al hombre, al hijo de dios que alimenta a las masas y se nutre de sus carnes.

El aclamado, el deseado. El que escupe al cielo y no se moja porque en su mundo no existe la gravedad. Salvo la del dinero, claro, la del mercado, la del más fuerte, la que sólo entiende el éxito.

El nombre completo de este señor que en la foto parece estar recibiendo su ración exclusiva de soma del mismísimo cielo es José Mario dos Santos Félix Mourinho y es el rey del mambo futbolístico. 

Su desafiante mirada -al contrario, al público, al árbitro o a quien sea- habla de su concepción del deporte. Es la táctica del campeón colmado de halagos indigestos pero que devora con glotonería. "Nadie es mejor entrenador que yo", repite como un mantra, como si esa invocación contuviera la fórmula que transforma el deseo en realidad. Insulta, se mofa del contrario, Mourinho se pierde en el éxito. 

martes, 7 de mayo de 2013

¿Para qué sirven los medios de comunicación?


¿Qué buscamos en las noticias? A pesar de que hoy contamos con más canales de televisión, periódicos, emisoras de radio y revistas que nunca, queda la duda de saber si lo que nos cuentan nos ayuda a comprender mejor la compleja realidad del mundo. Da la impresión de que la influencia de la televisión y la aparición al frente de los grandes diarios de hombres de negocios son los parámetros que rigen el camino del periodismo en un escenario donde la atracción por el espectáculo no deja de progresar. “La información se ha separado de la cultura y se ha convertido en una máquina de hacer dinero”,  dijo en una ocasión el reportero polaco Ryszard Kapuscinski.

domingo, 5 de mayo de 2013

La crisis económica y la derecha


En Europa se libra hoy un pulso trascendental. La herida abierta por la crisis económica ha destapado un vacío político de proporciones excepcionales. El paisaje es desolador. Países intervenidos por los mismos personajes que nos metieron en el atolladero. Delincuentes de cuello blanco sancionando a Estados soberanos por haber tapado los delitos que ellos cometieron y obligándoles a confiar nuevamente en sus fórmulas mágicas porque, aunque en el pasado no hicieron las cosas bien, esta vez su comprensión del problema es la correcta.

El resultado que estamos contemplando es una dócil sumisión de la clase política que está allanando el camino hacia el poder a una derecha intolerante, el eslabón que les faltaba a estos delincuentes de las finanzas para difundir la consigna que asegura que nada detendrá la plutocracia que han comenzado a imponer. Ni las protestas, ni las lágrimas de los desahuciados, ni siquiera el voto cada cuatro años porque todas las opciones políticas tienen ya similares objetivos. Tampoco el jubilado que ayer se suicidó en Atenas.

La oposición a esta espantosa dinámica ya no se vigoriza con advertencias de intelectuales como Stéphane Hessel, Naomi Klein, Joseph Stiglitz o quién sea sino con la decisión práctica de hacer frente sin contemplaciones al mal que tratan de imponer. No censuraré aquí la melodramática capitulación de los Partidos Socialistas europeos ni tampoco la compungida posición de un gobierno como el español que observa cariacontecido el derrumbe de nuestra economía imponiendo medidas draconianas al sector más sufrida de la sociedad y dividiendo a la mayoría con promesas de un mundo mejor que nadie sabe si llegarán. Y si nadie lo remedia, España aun no ha tocado fondo.

Ni siquiera parecen valer ya, en esta Europa triste, las pruebas que demuestran que la cruzada de recortes liberales iniciadas por el corrupto FMI responde a maniobras de poderes que operan en la oscuridad más que a la protección de los valores humanos universales. Es la puesta en escena del último capítulo del fin de la Historia, de la “necesidad” del dominio político de los especuladores, de los ricos empresarios para quienes la única opción de desarrollo es la sociedad de mercado, la especulación y la opacidad. Aunque para ello deban pagar justos por pecadores. 

El gran pretexto que utilizan para sacar la espada que deshaga el nudo gordiano del Estado del Bienestar es la crisis global. El déficit público es la zanahoria que nos muestran para ir a la guerra. No importa que quienes abanderan esta batalla hayan violado sistemáticamente las normas básicas del funcionamiento financiero capitalista. Ni siquiera se han esforzado en desmentir los certezas que aseguran que nos robaron, que nos esquilmaron, con hipotecas basura, con dinero negro, con amnistías fiscales para los estafadores que sólo predican con cantos de sirena. Deudocracia.


Cualquier atisbo de crítica -como la del Movimiento 15M-  es silenciado de un plumazo con el argumento demoledor de que todo se dirime en las urnas. Claro que bajo esta “certeza” política algunos ven un telón que oculta sus propias debilidades y fracasos. Por ejemplo, ¿por qué la mayoría del pueblo no cree en los políticos profesionales, cómo es posible que el ganador de unas elecciones se sienta legitimado para hacer lo que hace este gobierno con el 27% de las papeletas de todos los ciudadanos con derecho a voto? 

Es tal la argamasa propagandística puesta en marcha que hasta la socialdemocracia parece temer por las consecuencias de decirle no a los amos de las finanzas. Incluso los orgullosos franceses y los nostálgicos alemanes dan la sensación de haber renunciado abiertamente al fabuloso botín de armar una alternativa real a la oscuridad que nos muestran los revolucionarios neocons. 

Esta nulidad socialdemócrata puede tener consecuencias imprevisibles tanto para el Estado del Bienestar como para la estabilidad del propio sistema económico que se está imponiendo en países como Grecia, España o Portugal, demasiado dependientes de los mercados, de los consumidores y de las grandes corporaciones. Y de fondo un enemigo imprevisible asentado en un radicalismo político que sólo ve la solución en el modelo de desarrollo especulativo y sin control que perpetúe los intereses de unos pocos. 

El problema es que, a diferencia de cualquier crisis anterior, la amenaza actual parece esterilizada ante cualquier forma de protesta para imponer su deseo a toda costa. España no tiene alternativa a lo que hoy sucede porque carece de una alternativa productiva propia y de autogobierno. Estamos enfangados hasta las trancas en un modelo difícil, por no decir imposible, de vincular organizativamente con un sólo país, con un Estado, con un gobierno. O quizá, sí. Porque presidentes como Mariano Rajoy, que suele dar la impresión de ser un político confuso y gris, no lo es en absoluto. Es una marioneta más destinada a rediseñar un nuevo mapa geopolítico en Europa y el mundo a la medida de los verdaderos dueños. 

De consumarse esta dinámica, los servicios públicos serán borrados del mapa, el racismo brotará de la tierra y la oposición será anulada con el virus del poder como moneda de cambio para su división interna. En un giro propio de Orwell, sus fabricantes de opinión ya han desplegado hoy la artillería de diversión: aceptar que el triunfo de la derecha ideológica será la respuesta a todas las dudas, aplaudir las intervenciones económicas en marcha y los recortes impuestos como si con ellos déjaramos de pensar en "absurdas" conspiraciones, esas que nos susurran que detrás de tanta arrogancia hay control social y un totalitarismo enmascarado. Los amos del universo están decididos a reducir la libertad del hombre a su capacidad de elegir lo que compra reservándose el resto para sus maniobras orquestales en la oscuridad. 

sábado, 4 de mayo de 2013

Libertad de prensa

"Hay quienes sólo utilizan las palabras para disfrazar sus pensamientos" Voltaire.


Cuando me tocó escribir sobre América Latina para un diario comencé a descubrir el laberinto de fantasmas y mitos que acompañan la mirada de los principales medios de comunicación españoles sobre los procesos políticos abiertos en el continente americano. También me resultaban sorprendentes los desequilibrados análisis  sobre la libertad de prensa presentados por organizaciones como Reporteros Sin Fronteras y otras como Freedom House, que son cualquier cosa menos instituciones independientes. Criticaban con dureza a Ecuador o Venezuela  pero aplicaban la sutileza con la Colombia de Álvaro Uribe, el Perú de Alan García o el México de Felipe Calderón. 

Tras visitar algunos de estos países tengo la certeza de que existe una mano invisible que patrimonializa el concepto de la libertad de prensa para enmascarar la libertad de empresa. La del mercado libre, intocable, sin reglas éticas ni responsabilidades de ningún tipo. Un poder contra el poder que el liberalismo reinante se afana por proteger hasta el paroxismo.  

Me esforcé para mantenerme esterilizado frente a dogmas, estereotipos o simpatías que pudieran influirme. Sólo dejé que los protagonistas de aquellas sociedades retrataran su propia historia, sin silenciar a ninguno, para así perfilar el rostro desfigurado que muchos medios españoles se empeñan en describir. 

En España se vive una extraña contradicción ideológica que impide renovar un compromiso activo con el periodismo. Esta manera de mirar produce en los lectores múltiples batallas perturbadoras. No oculto que me provocan una profunda duda, especialmente por los tratamientos informativos sobre Ecuador, Colombia, Argentina, México o Venezuela, pero más que indignación me produce pena. Nada es tan negro como lo pintan, ni tan blanco como otros nos hacen ver. Todo es complicado y está salpicado de tramas corruptas, de influencias políticas interesadas, de recuerdos dramáticos y explotación pero también de sueños. Nos esforzamos en nutrir a los lectores con datos que hablan de fracasos y de éxitos. La prensa es tan influenciable hoy en día que vive con los ojos clavados en su balance de resultados en lugar de contar la historia sin ropajes encorsetados. 

Pese a la globalización, existen dificultades reales para leer informaciones contrastadas sobre esos países (también sobre Siria, Irak, Afganistán, Birmania, China o EEUU) ya que a menudo todos beben de fuentes del mismo manantial y generalmente ocultas. Enviados especiales que creen legítimo (y más fácil) distorsionar las teorías para adaptarlas a sus hechos que trabajar con honestidad. Es lo que se conoce como información "coja", sin verificar, oficial cuando interesa y opositora si se sitúa contra la izquierda del ejemplar mundo neoliberal que defienden con ardor. Pero ellos nunca se equivocan, nunca mienten, jamás manipulan. Siempre son  los otros que tratan de silenciar la verdad, la libre expresión, la prensa libre que estas empresas mediáticas representan.

Pero volviendo al tema original, y para no extenderme, quiero recordar que la libertad de prensa en España no está consolidada y que en varios países de América Latina donde los medios públicos no existían hace una década están haciendo esfuerzos fabulosos por edificar un escenario mediático a la medida de sus ciudadanos y no de unas clases adineradas que sólo tratan de perpetuar su histórico privilegio.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Primero de Mayo: Rebelión contra el neoliberalismo


"La economía mundial es la más eficiente expresión del crimen organizado. Los organismos internacionales que controlan la moneda, el comercio y el crédito practican el terrorismo contra los países pobres, y contra los pobres de todos los países, con una frialdad profesional y una impunidad que humillan al mejor de los tirabombas."

Eduardo Galeano


martes, 30 de abril de 2013

Lucha de clases



La fotografía nos muestra un paisaje turbador. Bajo un cielo en llamas se observa una fábrica camuflada entre nubes industriales con perfume oxidado. El gigante telúrico parece haber devorado el resto de las cosas entre el intenso color del horizonte y un cielo despejado que casi se puede tocar con los dedos. Alguna vez llegamos a pensar que el progreso era todo esto. Pero no. Aquí es difícil vivir, pese a los estragos del paro y las promesas de desarrollo.

Con una aguda crisis global inducida por los grandes banqueros, esta imagen podría parecer un deguerrotipo lejano. Lo que en el siglo pasado simbolizaba el trabajo y el progreso es hoy el cementerio de almas perdidas. Un espejismo. Aquí ya no funden hierro sino miles de sueños. Son tantas las quemaduras económicas provocadas por el sistema neoliberal que tratan de imponer que la esperanza escuece. Entre el paro galopante (más de 6 millones en España), la falta de escrúpulos de sacrosantas instituciones como el Fondo Monetario Internacional y el contubernio vergonzoso creado entre la dócil prensa y gobiernos infelices como el español o el griego, la ciudadanía no termina de armar una alternativa global que neutralice la expansión de la plutocracia neoliberal por el mundo. Vivimos una versión modernista de ‘El proceso’ de Kafka. 

Me provoca vértigo observar las similitudes que los supuestos amos de la realidad actual tienen con los siniestros personajes que el escritor checo dibujó en su novela. Y así, de la misma forma que por las fauces de este dragón siderúrgico de la fotografía fluye CO2 sin que aparentemente nada suceda, espesas sombras seguirán extendiéndose hasta que el hastío de la ciudadanía se manifieste como un puño cerrado.

EE UU continua difundiendo que su mundo libre es el mejor de los mundos posibles para camuflar que su presidencialismo es un poder real en manos de sombras que defienden Guantánamo y envían sus drones a guerras lejanas como ángeles del cielo. Japón sufre una deuda pública colosal,  y las potencias emergentes se las apañan para desmontar un sistema económico global que les ha golpeado sin piedad durante siglos y ahora se empeña en seguir golpeándoles si osan desafiar al mercado libre y desigual. Pero el gran asunto es Europa. La economía del Viejo Continente se desangra lentamente sin remedio y sin fin. 

La semana pasada, la filósofa estadounidense Susan George metía el dedo en el ojo de la opinión pública al detripar la falacia del antídoto contra la ruina que hoy venden los gobiernos europeos a sus aterrados ciudadanos al asegurar que la austeridad impuesta no es la primera piedra para reactivar la economía sino el germen "de más desigualdad social, de más depresión y de más crisis". La autora de "El informe Lugano" coincide con el inversionista estadounidense y gran conspirador del neoliberalismo global al asegurar que la tensión que se vive en todas las áreas de la vida  "es un capítulo más de la lucha de clases" desatada por la clase eletista de Davos -que pretende gobernar el mundo- contra los estados sociales y de derecho. La diferencia entre ambos estriba en que mientras Buffett se vanagloria en público de que los esbirros de los bancos están ganando la partida, George clama por la lucha de los pueblos como reacción frente a las agresiones. Ustedes eligen.

lunes, 15 de abril de 2013

El ojo perfecto



Hoy les presento los ojos mejor dotados del mundo. Pertenecen a un tipo de camarón gigante llamado 'Mantis' que habita en la costa más tropical de Australia. Los periscopios oculares que pueden ver en la fotografía son estructuras visuales casi perfectas. Dos complejos dispositivos ópticos con tres pupilas que se mueven de manera independiente y en direcciones opuestas. Algo inimitable.

Estos ojazos están dotados de una visión cromática de 12 colores, nueve más que la del ser humano, captan el infrarrojo y el ultravioleta, poseen cuatro tipos de polarización lineal y dos de polarización circular. Es decir, el cotilla de la imagen puede ver zonas de igual composición en los objetos para diferenciarlos mejor y que no se le escape una. Ni siquiera aquellos animales minúsculos que viven mimetizados a los arrecifes coralinos.

Dotado de un caparazón espectacularmente colorido, el camarón-mantis posee dos afilados punzones que utiliza para comer y defenderse. Y sino que se lo pregunten a los marisqueros australianos que de tanto sufrir sus embestidas, rebautizaron a este angelito de ojos perfectos como "rajador de pulgares". No hace falta añadir los motivos.

Este crustáceo, que alcanza los 12 cm de longitud, es capaz de hacer añicos acuarios con cristales de hasta de 6 mm de grosor. Así que han comenzado a descartarle entre los animales de compañía. Pero hasta que descubrieron su capacidad destructiva, los niños traviesos cargaban con la culpa de un camarón rompedor. Así que nadie espere de este espécimen un guiño cómplice porque carece de párpados. Y eso sin contar que para este langostino demoledor nunca habrá secretos de alcoba porque está dotado de un arma incontestable: un ojo que todo lo ve.

viernes, 12 de abril de 2013

El negocio del hambre



El escritor británico Joseph Conrad, quizá uno de los más grandes retratistas literarios de África, escribió una vez que no hay creencia tan ansiosa y ciega como la codicia ya que, en su medida universal, es la causa principal de la miseria moral y de la indigencia intelectual del mundo. Conrad percibió esta maldición a principios del siglo pasado pero desde entonces poco o nada ha cambiado.

Así lo entiende el jurado del Right Livelihood Award (Premio al Sustento Bien Ganado, en español) que el pasado año concedió uno de sus galardones, los conocidos como premios Nobel alternativos, a la organización GRAIN, un pequeño grupo internacional sin ánimo de lucro que trabaja en apoyo de los pequeños agricultores y  los movimientos sociales que luchan para mantener la biodiversidad de los sistemas alimenticios. 

Desde hace años, GRAIN viene denunciando las compras masivas de tierras cultivables de países pobres por parte de inversores financieros internacionales.

El resultado de este lucrativo negocio privado está siendo devastador en la última década. Seducidos por promesas de desarrollo inconmensurables, muchos gobiernos venden o arriendan sus campos a empresas extranjeras, a menudo grandes firmas multinacionales, para que apliquen un sistema de agricultura industrial a gran escala que en lugar de proporcionar alimentos produce hambre. Es  la huella de una globalización desigual y depredadora.

Según los cálculos de GRAIN, entre 60 y 80 millones de hectáreas han cambiado de manos en el mundo con estas triquiñuelas desalmadas, es decir, el equivalente a la mitad del área cultivable de la Unión Europea.Y al final, nada de lo prometido se cumple. Los alimentos se venden y las mismas empresas que especulan con la comida lo hacen también con las superficies de cultivo. Los campesinos originarios son expulsados y a la población se les arrebata el fruto de sus tierras porque la producción en masa ya no tiene como destino el mercado local sino el internacional.

Así está el mundo, cada vez más descerebrado y aturdido mientras el hombre complica su existencia comportándose como un lobo para el hombre. 

Conrad tenía razón. Hay veces que tengo la sensación de pertenecer a una especie que, como equilibristas ebrios, disfruta caminando al borde de un despeñadero.

martes, 9 de abril de 2013

"Abrir una brecha", por Dario Fo, Costa Gavras, José Luis Sampedro y José Saramago



Reproduzco la declaración que los cuatro autores redactaron en 2003 para validar por escrito su compromiso contra el pensamiento único, contra todos los poderes políticos que utilizan la democracia para asentar una plutocracia paralizante. Esta es una declaración que llama a la movilización contra un sistema corrupto, a la rebelión contra las mentiras y las falsas palabras de una clase política que vive cómoda bajo la escandalosa situación actual. Que se vanagloria porque en esta guerra de clases que han emprendido de forma silenciosa, ellos están ganando. No lo digo yo. La frase pertenece a una de las fortunas más grandes del Mundo: Warren Buffett. España es un ejemplo dramático, el último laboratorio de experimentación. Y ellos están ganando.

"¿Dónde están hoy los Bertrand Russell, capaces de lanzar, en compañía de Einstein, un llamado al desarme en el punto más algido de la Guerra Fría, los Bertrand Russell, opuestos once años más tarde a las exacciones estadounidenses en Vietnam mediante la creación de un Tribunal internacional contra los crímenes de guerra? ¿Quién guarda aún en su corazón las últimas palabras de su alocución: "pueda este tribunal prevenir el crimen del silencio"? 



¿Dónde están las mujeres, que con el manifiesto de las 343, se atrevieron a ponerse públicamente fuera de la ley al declarar haber abortado para reclamar el libre acceso a métodos contraceptivos y la interrupción voluntaria del embarazo? 

¿Dónde están los Stephan Zweig o los Heinrich Boll contemporáneos que desafíen con fuerza el poder? ¿Los oasis de Ivan Illich se han desecado definitivamente? 



¿Dónde están los Henri Curiel, que se negó a abandonar Egipto para resistir al Afrikakorps de Rommel? ¿Los Henri Curiel anticolonialistas encarcelados durante dieciocho meses en Fresnes por su apoyo al FLN?

¿Dónde están los Gandhi, que entregó su vida para acelerar la caída del imperio británico de las Indias? 



¿Dónde están los 121 que justificaban sus actos de rebeldía y la ayuda a los insurrectos estimando que 'una vez más, por fuera de los marcos y las consignas preestablecidas, nació una resistencia, gracias a una toma de conciencia espontánea, que busca e inventa formas de acción y medios de lucha en relación con una situación nueva cuyo sentido y exigencias verdaderas acordaron no reconocer las agrupaciones políticas y los diarios de opinión, sea por inercia o timidez doctrinal, sea por prejuicios nacionalistas o morales?'

¿Dónde están hoy los Albert Londres que claven su pluma en las llagas del presidio de Guyana o de los Bat' d'Af', denunciando ya en 1920 los extravíos de la joven URSS, logrando hacer modificar la legislación sobre los asilos u atreviéndose a alienarse, justamente, los medios coloniales franceses? 

¿Dónde están los pensadores de la dimensión de Foucault, que revolucionó radicalmente la manera de ver la locura, la cárcel, la sexualidad? ¿Dónde están los de la talla de un Bourdieu, que regeneró la sociología sin dejar de defender con obstinación el rol social del intelectual crítico? 

¿Dónde están hoy Hannah Arendt, Cornelius Castoriadis, Antonio Machado o Federico García Lorca? 

Una capa empalagosa e insulsa parece haberse abatido sobre los espíritus. La uniformización del discurso sólo es igualada por su simplismo -cuando la esencia de la emancipación humana consiste en comprender el mundo en su complejidad, sus sutilezas y sus contradicciones.


Algunas mujeres, algunos hombres, continúan sin embargo librando a diario el combate, luchando sin retroceder, actuando incansablemente para abrir una brecha en el pensamiento dominante. Así, perpetúan con coraje el rol de contrapoder del intelectual crítico. 

Es para aportarles un apoyo, acrecentar su visibilidad y combatir la apatía intelectual actual". 


Por último, demos un repaso a este deterioro social de la mano de El Roto

El escenario actual


La estrategia utilizada


El mensaje infalible


El soporte necesario



La propietad intelectual de las viñetas pertenecen a ©El Roto

viernes, 5 de abril de 2013

Chevron en Ecuador


La niña de la fotografía se prepara para una celebración. Vive en Sucumbíos, una provincia del noreste de Ecuador muy poco poblada. Tan sólo 170.000 personas habitan en esta franja amazónica de 19.000 kilómetros cuadrados fronteriza con el Putumayo colombiano y con Perú.

Hasta la mitad del pasado siglo convivían sin problemas comunidades indígenas Cofanes, Secoyas y Sionas. Gente orgullosa que habla el lenguaje de la Tierra, de la Pacha Mama. Pero la armonía comenzó a resquebrajarse cuando la petrolera Texaco, hoy Chevron, comenzó a explotar una de las inmensas bolsas de petróleo que yacen en aquel subsuelo. En lugar de prosperidad, las máquinas trajeron pobreza.

A sus pobladores les arrancaron la tierra, les negaron la palabra, les condenaron a la servidumbre y a la enfermedad. Ellos, que fueron los primeros, se convirtieron en los últimos. Pero alguien apeló a la justicia.

La cohorte de sesudos picapleitos a sueldo de la multinacional petrolera retrasó el veredicto hasta la obscenidad. Intentaron comprar la memoria de la gente, presionaron al Gobierno del Ecuador y activaron todo tipo de artimañas legales durante 17 largos años. Tras interminables investigaciones, el "caso Texaco/Chevron" llegó a los tribunales. Primero a una humilde Corte local, más tarde a los poderosos jurados estadounidenses.

Finalmente se dictó sentencia: la petrolera debía de abonar más de 19.000 millones de dólares a los 30.000 afectados por los desmanes cometidos durante los años que duró la explotación de los pozos en Sucumbíos. Según la corte de apelaciones de Nueva York, la empresa Texaco/Chevron vertió descontroladamente más de 65 millones de litros de crudo por la zona, liberó más de 700.000 metros cúbicos de gas quemado al aire libre y contaminó más de 20 millones de litros agua destinada al consumo de los habitantes lo que provocó un número indeterminado de muertos y deterioró la salud de muchos cientos de vivos.

Pero la arrogancia de estas poderosas empresas, poco acostumbradas a que nadie les mire de frente, no tiene límites. Su reacción inmediata fue demandar al Estado ecuatoriano en cortes internacionales, la mayoría establecidas en EEUU como la corte distrital de Nueva York y la Corte Suprema de Estados Unidos o en Europa, convencida de que actuarían a favor de sus intereses. Después diseñó una efectiva campaña mediática destinada a desprestigiar el sistema judicial ecuatoriano, acusado de "corrupto", mientras ponía a trabajar a un excelso equipo de comunicadores para crear un estado de opinión favorable a nivel internacional

Toda esta estrategia fue llevada a cabo por seis prestigiosas firmas de relaciones públicas de cobertura planetaria: Hill & Knowlton, Edelman Worldwide, Sard Verbinnem, Robinson Lerer Montgomery, Sam Singer and Associates, y CRC Public Relations. La táctica surtió efecto en la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya que el 16 de febrero de 2012 emitió un fallo mediante el cual permitía dejar en suspenso  la ejecución de la sentencia de la corte de Sucumbíos contra Chevron . Pero la batalla no ha terminado.

Al menos no para la joven de la foto, una niña indígena siona. Ella vive cerca de Nueva Loja, la cabecera administrativa de esta bellísima provincia amazónica. Le pintan la cara para una fiesta. La fiesta de la victoria.

jueves, 21 de marzo de 2013

Jone frente al espejo

En el día mundial del Síndrome de Down

Jone nació con síndrome de Down hace 19 años. Down. La palabra produjo un escalofrío familiar. Los médicos dijeron que sería como las demás niñas pero algo más lenta. Que tendría los ojos rasgados cuando fuera mayor y una larga lengua saliendo y entrando de la cueva del paladar como un ermitaño ansioso. Es decir, un Down.

Mintieron. Bueno, en realidad falsificaron la verdad en lo referente a que sería como las demás niñas pero con otro reloj biológico. Jone se ríe aún más que ellas. Incluso cuando está triste o llora, su cara parece negarse a obedecerla y dibuja una enorme sonrisa. Una vez le dijeron que la televisión iría al aula de educación especial donde estudiaba para grabar una pequeña actuación y pidió a su madre que la peinara como hacen a las estrellas de cine.

Apareció en el desayuno con su estuche mágico de Hannah Montana y el espejo en el que se mira todas las mañanas. Cuando la cámara llegó, Jone comenzó a chispear como una bengala. Igual que Greta Garbo.

Hubo algo fascinante en aquella puesta en escena. Mientras los chicos de otras clases ahogaban su agitación en la ruidosa cuadrilla, ella perseveraba sola en un desafío permanente con la perfección de sus gestos. Brincaba como una cabra montesa y se contorneaba con una seguridad admirable. En realidad, nadie disfrutó de ese momento como ella. Le iba la vida. Si alguien le decía algo, le abrazaba con un afecto abrumador y le comía a besos con la respiración entrecortada.

Pero no quiero ser cínico. Algunos de aquellos críos gritones la llamaban como insulto mongola. Y cuando Jone escucha esa palabra se queda apesadumbrada, y sus dos ojos rasgados y distantes parecen expresar dos desconsuelos a un tiempo. Es increíble. Con esa piel áspera de uva pasa, con esas pasiones incondicionales y esa terquedad con sus cosas que ni el súbito frío de la soledad le ha hecho capitular.

Hoy estará pegada a sus libros de aventuras, leyendo en voz alta los vaivenes emocionales de sus héroes universitarios. Sentada en el suelo, con las piernas desplegadas en un ‘spagash’ imposible y esa mirada azulada, capaz de desdoblarse entre la cruda realidad que la rodea y el mundo privado de sus sueños.

Así de dulce es ella.


PD: El motivo de celebrar el día mundial del Síndrome de Down los 21 de marzo procede del origen de la dolencia: la triplicación del cromosoma 21


lunes, 11 de marzo de 2013

11 de marzo: La Candela.


La candela es la unidad mínima de la intensidad luminosa. A menudo nos alumbra las sombras. A menudo nos recuerda a los que un día se fueron. Hoy es 11 de marzo. Han pasado 9 años de una de las gloriosas demostraciones que el hombre hizo de la sinrazón que acompaña a su existencia. Sirva esta mínima candela para calentar el gélido frío de los muertos. Para sacudirnos el recuerdo de aquel espanto grotesco e inútil. Una candela que afloje los sentidos que se resisten al envilecimiento de la escritura, que sigue negándose a aceptar que tras tantas muertes hubo una sola explicación. 

Cada 11-M la palabra debería estar de luto, enterrada en un desierto de hierros como si se tratara de la muerte misma de toda esperanza. Por eso, hoy, 9 años después, sigue resultando turbador observar como algunos siguen tejiendo con aquel dolor banderas de división. En España, en Siria, en América Latina. Olvidan que cuando la rabia despierta bajo la piel, el hombre busca cobijo, espejos donde encontrar unión y sentirse, como esta candela, una parte ínfima de esta frágil civilización. 

Pero seguimos escuchando palabras que desgarran y queman, que ahondan nuestra condición dividida, brutalmente a veces. Palabras incapaces de vencer al mal, de extraer del hielo una lumbre que temple este invierno gélido que habitamos. ¿Qué pensarán los muertos? Que esta candela de la fotografía sirva, al menos, para iluminar sus tinieblas.



Texto escrito el 11 de marzo de 2011.

sábado, 9 de marzo de 2013

El beso

 "De todos los animales, el hombre es el más cruel. Es el único que infringe dolor por el placer de hacerlo" (Mark Twain)


Esta mamá hipopótamo celebra con su bebé el placer matinal de un buen baño. El pequeño parece agradecérselo de la forma más natural que sabe: con un beso "hipohuracanado". Ambos exudan ternura por todos sus poros y parecen sonreir. Pero todo es figurativo, producto de una mente racional como la nuestra. Lo que hace esta hembra de hipopótamo con su hijo es darle una lección. La primera y más importante es no acercarse a sus embrutecidos congéneres machos porque le aplastarán sin compasión con tal de mantener su privilegiado sitio en el río. 

La segunda, y no menos importante, es desconfiar de un animal bípedo con extrañas vestiduras: el hombre. El bebé deberá aprender muy bien el consejo porque su futuro dependerá de ello y no tendrá muchas oportunidades para comprobar el miedo de su sufrida madre. Cuando aparece, el hombre suele ser infalible. Se coloca a una distancia prudencial, apoya una rodilla en el suelo, se coloca un artilugio en el hombro y comenzará a expiarle a través de una mirilla. Luego escuchará un ruido que estremecerá la sabana, ¡ziang! y su cabezota puede volar por los aires entre los gritos guturales de satisfacción de otras bestias salvajes. Lo mejor es correr.


Desde 2006, el hipopótamo forma parte de la lista de especies en peligro de extinción. Cierto es que no ocupa los primeros lugares pero se ha sumado al grupo con decisión. La caza ilegal persigue su carne y el marfil de sus dientes y la industria maderera su hábitat natural. La ultimas estimaciones sugieren que entre 1994 y 2006, la población de hipopótamos como los de la imagen de hoy ha disminuido 7.20%. Se calcula que a día de hoy subsisten unos 150.000 ejemplares, especialmente en Zambia y Tanzania.

En la República del Congo, el gran paraíso de estos peculiares animales, han desaparecido el 95% durante los últimos 10 años. La turbulenta situación política en ese país ha contribuido a una caza indiscriminada y a la deforestación excesiva de vastas zonas donde el hipopótamo habitaba. Con estos datos en la mano resulta difícil entender cómo a esta madre y a su pequeño hijo aún les quedan ganas de reír y de besarse tan amorosamente.


viernes, 8 de marzo de 2013

Con nombre de mujer


Hace unos años, en un homenaje sin alborotos, escuché el discurso más sobrecogedor de mi vida. Con una voz tenazmente rescatada del abismo, hablaba el hermano de Belén Muro, una donostiarra estrangulada por su marido Christophe Dubarry en Hendaya. Pedía para el asesino la cadena perpetua. ¿Cómo no compartir ese deseo?

Hoy, día internacional de la mujer, deberían dar fiesta a los políticos para que a la sombra de los primeros cerezos en flor reflexionaran sobre qué espacios de poder están dispuestos a dejar a las mujeres, o cuándo acometerán la revolución mental pendiente que ayude a los hombres a salir de la caverna subterránea en la que viven. Los datos decoran hoy las secciones de Sociedad de todos los periódicos del mundo. 

En España no hay ni una sola candidata con posibilidades reales de ser presidenta del gobierno cuando las estadísticas, esos gélidos goteos de la realidad, indican que la mujer está a punto de doblar en número a los hombres dentro las facultades universitarias y que sus expedientes académicos son, por término medio, bastante más brillantes. ¿Qué se puede objetar ante la evidencia? 

Ahora que las mujeres van conquistado el mágico reconocimiento de la paridad como objetivo y que el hombre está dispuesto a ceder su poder político en todas aquellas actividades que no cotizan en el PIB (asuntos sociales, igualdad, dependencia) sólo nos queda observar el futuro con euforia. Algo se está moviendo en el inexorable camino de la igualdad sexual. Ellas dirigen la educación, las organizaciones humanitarias, atienden las labores sociales, en fin, se encargan de la política de servicios, la Política en mayúscula. 

Por eso, miro a las sombras de los cerezos y pienso en los políticos. ¿Acaso no ven que la política, como la mar o la amistad, tiene nombre de mujer?



P.D: La fotografia que encabeza este post corresponde a Emmeline Pankhurstuna de las fundadoras del movimiento sufragista británico. Pese a pertenecer a la conservadora clase alta de Londres fue una activista inquebrantable por el derecho a voto para las mujeres durante los primeros años del siglo XX. Por ello fue detenida en varias ocasiones, una de ellas en al Palacio de Buckingham, e incluso llegó a ser alimentada a la fuerza durante una huelga de hambre. Murió en 1928, tras haber obtenido el mayor de sus objetivos: el derecho al voto femenino en el Reino Unido.

sábado, 16 de febrero de 2013

Deudocracia internacional


En la era de Internet todo es posible. Muy pocas cosas se le resisten. Incluso las maniobras orquestales en la oscuridad de los poderes que hoy nos gobiernan. El último capítulo se ha escrito en Grecia y lleva por título Debtocracia, es decir, el poder de la deuda. Dos periodistas helenos remontaron este gran río de aguas procelosas, exploraron esta corriente de hechos consumados y alcanzaron su génesis. El resultado es este documental enojoso y demoledor. 


Aquí se muestra la perversión de un sistema que cultiva sin ambages la filosofía del destino manifiesto, donde el papel del dinero ha sido elevado a una dimensión casi divina, capaz de derribar Gobiernos soberanos. Es cierto que esta cuestión siempre tuvo importancia pero hoy ha adquirido una magnitud peligrosa. Es como si hubiera evolucionado. Un alien que se perfecciona a medida que todas las instituciones internacionales que rigen la economía planetaria -FMI, Banco Mundial, BCE- van resolviendo que la única forma de garantizar la libertad del mundo es que el dinero público sea empleado para proteger y promocionar los intereses privados. Porque además de ser el único camino posible, está protegido por las sacrosantas leyes que emanan de parlamentos y asambleas nacionales.

Todo esto, sin embargo, está pervirtiendo las democracias representativas, en las que todos los ciudadanos somos teóricamente iguales, al mutar en plutocracias que asientan su dominio en el poder de las deudas. La guerra contra el ser social se ha desatado con gran finura. 

Hay más. Muchos países de nuestro entorno que decidieron enfrentarse al mantra del "te garantizo estabilidad a cambio de corromperte" padecen hoy una presión sistemática por parte de grupos privados sin escrúpulos que campan por sus respetos y que hacen lo imposible para que los legisladores aprueben leyes que favorezcan sus intereses privados. Aunque los cortafuegos de esta estrategia intentan a toda costa proteger a sus reyes de sospechas inflamatorias, hay casos que son demasiado visibles para enterrarlos tras cortinas de humo que favorezcan el desinterés y el olvido. Esta declaración podría servir de muestra.


El cuento moral de esta historia está aun por escribirse. Mientras, pensemos qué hacer para merecernos una mejor suerte.

domingo, 3 de febrero de 2013

El rugby



Ayer que empezó el VI Naciones leí este gran texto escrito por un amigo:

"Así que me quedé solo... Me adoptó mi nueva familia, la del vestuario, y seguí. Confiado en que el rugby mantiene los cuerpos jóvenes, a punto para el amor o para la guerra (que son dos signos indudables de la juventud), yo seguí. Aún sigo. Nunca fui nada importante ni lo seré, salvo para mis amigos y compañeros de equipo, supongo. Basta con eso. No cambiaría un partido de los que ponen en la televisión por uno solo de los menesterosos encuentros, tan imperfectos, que yo haya jugado o aún tenga que jugar. 

El rugby constituye una experiencia profunda, una felicidad y una diversión que yo no encontré en ningún otro juego, una ética deportiva y de vida, una escuela de amistad inquebrantable, un modo de estar, de vivir, una sublimación de valores en medio de un entorno agresivo, de afirmación física. Si en algún momento pude dejarlo fue antes de llegar. Nunca después. En realidad, sigo a la espera de que el rugby me retire de un mal golpe, como viene anunciándome mi madre desde hace más de una década; o me envíe una señal definitiva, irrefutable, de que mi hora ha llegado. Mientras tanto, sustrayendo cada día mayor terreno a la realidad en favor de la utopía, sigo entrenando y jugando, pasada ya de largo mi hora. Con los amigos de siempre, o con otros mucho más jóvenes. 

En un equipo modesto, pero no un equipo cualquiera, porque es el mío. Y de rato en rato lo pienso, miro desde afuera para regodearme en cuánto me gusta todavía... y lo cuento. Como hacemos todos los que hemos estado en una melé, en un ruck, en un agrupamiento, en esa carrera o aquel ensayo. Todos esos que, orgullosamente, podemos proclamar: “Sí, yo estuve ahí… Yo he jugado al rugby”

Así es. Así sentimos. Así jugamos. Así ejercemos un rato de libertad.

sábado, 2 de febrero de 2013

El Ártico se funde


La fotografía fue tomada hace un par de semanas en el Ártico. En ella se muestra un témpano de hielo a la deriva, un iceberg acribillado por el viento helador de los mares salvajes del Polo norte. Visto así, no parece nada extraordinario en estas latitudes extremas. Pero hay veces que una imagen esconde algo oculto que se debe descifrar, como una huella dactilar en la escena de un crimen. Esta foto pertenece a este misterioso género.

martes, 29 de enero de 2013

Hibernar



Parece que estos dos oseznos pardos se han decidido a salir para dar un paseo. Bien juntitos, de la zarpa, como dos cachorros bien educados. Probablemente, su madre no ande lejos y así continuará hasta que los dos benditos de la fotografía cumplan un año y medio de vida. Entonces, cada cual se irá por su cuenta, en soledad, a buscarse la vida por los bosques canadienses o los bosques boreales de Suecia y Noruega, su gran paraíso. Pero ahora aun es pronto para pensar a tan largo plazo. 

El tiempo de los plantígrados, como el del hombre de hoy, también se mide en horas, en días, en minutos, y no permite albergar esperanzas. Los protagonistas de la imagen nacieron en marzo, en la osera que su preñada madre preparó para hibernar. 

Ahora se acicalan para encarar con garantías un nuevo invierno, frío y seco, en Sprucedale, Ontario, Canadá, donde un grupo de conservacionistas ha creado un estupendo santuario para la rehabilitación de estos imponentes animales. Y mientras su sufrida madre se devana los sesos para llenar la despensa corporal que les servirá de escudo invernal, los dos ingenuos ositos como si nada: jugarán y jugarán hasta que caigan rendidos. 

Sin embargo, para ellos es un ejercicio necesario. Así aprenden a cazar, desarrollan los impresionantes músculos de la mandíbula y, lo más importante, agudizarán un instinto olfativo implacable para la búsqueda futura de alimento.

La vida es sueño, o juego, según se mire. Aunque visto desde otras latitudes, por ejemplo Europa, resulta cada día más difícil mirar con ojos benevolentes el devenir de los tiempos. La vida se ha tornado mercadería y el invierno, que ya camina confiado hacia su fin, nos anima a postrarnos en una profunda hibernación.

sábado, 19 de enero de 2013

Discurso de 'El Gran Dictador', Charles Chaplin



¡Lo siento. Pero yo no quiero ser emperador. Ese no es mi oficio. No quiero reinar ni conquistar. Qusiera ayudaros a todos: Judíos, cristianos, negros, blancos... Tenemos que ayudarnos los unos a los otros; los seres humanos somos así. Vivir de la felicidad del prójimo, no de su dolor. 

No queremos odiar ni despreciar. En este mundo hay sitio para todos y hay alimento para todos. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las almas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia las miserias y las matanzas.

Controlamos la velocidad pero nos hemos encerrado. La mecanización, que crea abundancia, nos deja en la indigencia. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado, sentimos muy poco.

Más que máquinas necesitamos humanidad. Más que destreza, bondad y dulzura.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Ballenas en peligro


La fotografía muestra a una ballena yubarta, una criatura fabulosa de 16 metros de largo y 36 toneladas de peso. La imagen registra el clímax del cortejo sexual que cada año se produce en aguas del Atlántico Sur, cerca de la Antártida. El juego es apoteósico, un espectáculo único. El macho tiene la costumbre de llamar la atención de la hembra de una manera tan aparatosa que le convierte en cebo para la avidez de un gran depredador: el hombre.