El escritor Joseph Conrad fue el retratista literario de África y su novela ‘El corazón de las tinieblas’ un artefacto sobrecogedor. Si el siglo XX empezó mal para el continente negro, el XXI parece discurrir por un sendero convulso, especialmente en los países árabes del norte africano y la parte suroccidental de Asia. Cientos de etnias malviviendo dentro de un territorio de más de 7. 800 kilómetros de extensión (desde La Güera en el Sáhara Occidental hasta la punta más oriental de Omán), partido en 22 estados -más el Sáhara y Palestina- trufados de dictadores y sátrapas sanguinarios, y habitado por casi 350 millones de personas. No es un jeroglífico fácil de resolver.
