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viernes, 16 de agosto de 2013

Tierra, aire, agua y fuego

"Desarrollo sostenible no significa producir menos sino hacerlo de otra manera. Significa tratar los recursos como hacen los jardineros". Stéphane Hessel


Atardecer en la Amazonía. La imagen resulta turbadora y placentera. El sol tiñe de azul un escenario fantástico y, por lo que sabemos, único en el Universo. Ahora bien, si la cámara de la NASA hiciera un rapidísimo "zoom in" hacia la superficie terrestre es posible que nuestra mágica apreciación se derrumbara. Bajo esa capa gaseosa tan evocativa se distinguen decenas de chimeneas de humo. Las huellas de la desolación. Pequeñas agujas de fuego clavadas en el pulmón de la Tierra que parece derramar una sangre pálida. Algunos son incendios accidentales aunque la mayoría retrata la batalla del hombre contra una naturaleza intrincada y hostil pero abrumada de riquezas. Fue sacada un día cualquiera de 2013.

Sumidos en plena incertidumbre por el futuro de un sistema depredador, el mundo continúa empantanado en un debate sobre el significado del Progreso, sobre cómo conciliar el desarrollo sostenible con el consumo desaforado, sobre los recursos para unos pocos y la pobreza extrema. Complejas respuestas que requieren compromisos planetarios, imaginación a raudales y decisión individual. 

Un ejemplo de la contradicción humana es que hoy el petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonia para su futuro. La vida coloca la decisión en un trance: Elegir entre el presente y el futuro. Es díficil adoptar decisiones neutrales. Ni las  matemáticas ni la tecnología nos dan la certeza de que los sistemas extractivos no fallen en algún momento. Los sucesos con baja probabilidad también ocurren y las energéticas yerran, así que la esencia de este debate está en asumir o no si la sociedad acepta pagar destrucción ambiental por petróleo, es decir, dividendos monetarios, que en la actualidad sigue equiparándose a progreso en el estándar de vida occidental.


Pero hablemos de la Tierra, de esta foto de arriba. Hablemos de esa mujer que estudia sin desmayo para acabar con una enfermedad letal, del indígena que aprende a leer, del anciano sin dinero que sólo una buena atención pública es capaz de recuperar; pero también hablemos del tigre que atrapa una gacela, del árbol que da la bienvenida a un nuevo día. Hablemos, en fin, de la vida que encierra la fotografía satelital para dar un aspecto de irrealidad al preocupante presente y hacer de nuestra existencia (la de la Tierra), la foto de abajo, una realidad futura.

Hablemos pues para que este frio mundo tan huérfano de estrellas pueda terminar en un deshielo que arrastre las pesadillas. Hablemos de cómo tratamos este ensueño que llamamos Tierra, sus mares, sus montañas, sus grandezas, a quienes en aras de un discutido progreso rompemos la cara y hacemos estragos. Ante este panorama, puede que este bello atardecer se cubriera de sombras. ¿Qué utilidad tienen las cosas cuando pierden el frescor del rocío y el olor a naturaleza?

miércoles, 7 de agosto de 2013

Chevron en Ecuador


La niña de la fotografía se prepara para una celebración. Vive en Sucumbíos, una provincia del noreste de Ecuador muy poco poblada. Tan sólo 170.000 personas habitan en esta franja amazónica de 19.000 kilómetros cuadrados fronteriza con el Putumayo colombiano y Perú.

Hasta la mitad del pasado siglo convivían sin problemas comunidades indígenas Cofanes, Secoyas y Sionas. Gente orgullosa que habla el lenguaje de la Tierra, de la Pacha Mama. Pero la armonía comenzó a resquebrajarse cuando la petrolera Texaco, hoy Chevron, comenzó en 1964 a explotar una de las inmensas bolsas de petróleo que yacen en aquel subsuelo. En lugar de la prosperidad prometida, las máquinas llevaron pobreza.


A sus pobladores les arrancaron de la tierra, les negaron la palabra, les condenaron a la servidumbre y a la enfermedad. Ellos, que fueron los primeros, se convirtieron en los últimos. Pero alguien apeló a la justicia.

La cohorte de sesudos picapleitos a sueldo de la multinacional petrolera estadounidense retrasó el veredicto hasta la obscenidad. Intentaron comprar la memoria de la gente, presionaron al Gobierno del Ecuador y activaron todo tipo de artimañas legales durante 17 largos años. Tras interminables investigaciones, el "caso Texaco/Chevron" llegó a los tribunales. Primero a una humilde corte local, más tarde a los poderosos jurados estadounidenses.

Finalmente se dictó sentencia: la petrolera debía de abonar más de 19.000 millones de dólares a los 30.000 afectados por los desmanes cometidos durante los años que duró la explotación de los pozos en Sucumbíos. Según la corte de apelaciones de Nueva York, la empresa Texaco/Chevron vertió descontroladamente más de 65 millones de litros de crudo por la zona, liberó más de 700.000 metros cúbicos de gas quemado al aire libre y contaminó más de 20 millones de litros agua destinada al consumo de los habitantes lo que provocó un número indeterminado de muertos y deterioró la salud de cientos de vivos.

Pero la arrogancia de esta poderosa empresa, nada acostumbrada a que alguien les mire de frente, no tiene límites. Su reacción inmediata fue demandar al Estado ecuatoriano en cortes internacionales, la mayoría establecidas en EEUU como la corte distrital de Nueva York y la Corte Suprema de Estados Unidos o en Europa, convencida de que actuarían a favor de sus intereses. Después diseñó una efectiva campaña mediática destinada a desprestigiar el sistema judicial ecuatoriano, acusado de "corrupto", mientras ponía a trabajar a un excelso equipo de comunicadores y abogados para crear un estado de opinión favorable a nivel internacional. Muchos de los que se consideran parte sustancial de la prensa "libre" entendió el recado.

El periódico Financial Times, la sancta santorum de la información económica neoliberal, acaba de negarse a publicar anuncios favorables a una justicia racional; esto es, que Chevron acate las sentencias en su contra y pague de una vez lo que debe a los damnificados. Por otro  lado, algunos videos de denuncia colgados en la red sobre el desastre ocasionado por la petrolera en Ecuador suelen ir acompañados por un faldón publicitario pagado por la multinacional estadounidense con una leyenda: "El gran fraude judicial en la amazonía ecuatoriana".


Sin embargo, no es la primera vez que Chevron hace oídos sordos a las sentencias en su contra, ni tampoco que políticos a sueldo ejecutan medidas represivas contra quienes ponen a esta empresa en el disparadero de la opinión pública internacional.

Un ejemplo de la protección institucional que rodea a Chevron sucedió el sábado 3 de agosto en Richmond, California. Ese día, unas 2.000 personas desfilaron hasta las puertas de la refinería que la empresa tiene a las afueras de la ciudad para exigir responsabilidades por la catástrofe del 6 de agosto de 2012. Aquel día explotó parte de la planta provocando cientos de heridos, enfermos crónicos de los pulmones tras soportar la asfixiante niebla tóxica emanada del desastre. Obviamente, la empresa petrolera no ha asumido su responsabilidad en este suceso. Ni lo hará. Jamás lo ha hecho.

Lo que si se produjo en Richmond fueron 229 detenciones de pacíficos manifestantes, aunque poco o nada salió en la prensa. El apagón informativo como estrategia de imagen es moneda de curso legal para uno de los mejores clientes publicitarios de los grandes diarios del mundo. Y quien paga en tiempos de crisis para la prensa, ya se sabe, impide la difusión de cierta información, especialmente si ésta destapa las sombras de la codicia.

Estas maniobras en la oscuridad son llevadas a cabo por seis prestigiosas firmas de relaciones públicas con cobertura planetaria: Hill & Knowlton, Edelman Worldwide, Sard Verbinnem, Robinson Lerer Montgomery, Sam Singer and Associates, y CRC Public Relations. En el caso ecuatoriano, la táctica surtió efecto el 16 de febrero de 2012 en la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya que emitió un fallo mediante el cual permitía dejar en suspenso la ejecución de la sentencia condenatoria de la corte de Sucumbíos.

Desde entonces, la movilización popular en América Latina contra la empresa estadounidense no ha de dejado de crecer. En una página web en inglés, cientos de internautas de todo el mundo desgranan los detalles de un caso como el de Sucumbíos para compensar la casi nula repercusión mediática. La batalla no ha terminado.

Al menos no para la joven de la foto, una niña indígena siona. Ella vive cerca de Nueva Loja, la cabecera administrativa de esta bellísima provincia amazónica. Le pintan la cara para una fiesta. La fiesta de la victoria.

martes, 6 de agosto de 2013

El ave del paraíso


Les presento a una de las aves más bellas del mundo: El quetzal. Y también a una de las más esquivas, de las más difíciles de observar, de las más misteriosas. Tanto que durante mucho tiempo, el hombre blanco no creyó en su existencia. 

Muchos de los conquistadores españoles veían los dibujos que algunos pueblos originarios de América Central y de México elaboraban con minuciosidad y pensaban que eran deidanes apócrifas, inventadas, soñadas. Un icono de la imaginación salvaje y pecadora. Ni siquiera el plumaje que distinguía los ropajes de los líderes comunitarios servía como prueba. Algo tan hermoso no podía existir, no entraba en sus cabezas invasoras. 

Una leyenda guatemalteca cuenta que el quetzal solía cantar armoniosamente antes de la conquista española pero que después se quedó mudo. No es del todo exacto. El quetzal canta, no muy bien, pero canta en el bosque cerrado y nebuloso. Y de la niebla salen y a la niebla vuelven cada día. Tímida. Habitante de la selva montañosa y húmeda, en los bosques de la niebla. 

En náhuatl, Quetzal significa "ave de plumaje precioso". Perfecta descripción en una sola palabra para un animal bello hasta grados superlativos. Mide escasamente 40 centímetros, como una gallina, pero su cola majestuosa, la del macho, llega a alcanzar hasta dos veces el tamaño de su cuerpo. Su vuelo es singular, ondulante, como el de una gran mariposa. Desde una rama suele dejarse caer hacia atrás para no maltratar su preciado ropaje trasero, frágil como el cristal.

El color de su plumaje, siempre brillante, varía de intensidad según la luz del sol. El azul de la mañana se vuelve dorado al atardecer. Una metamorfosis poética bajo el reino de la luna.

Todo es color en el mundo del quetzal. Hasta los huevos, dos por pareja, poseen un tono azulado. El tono de la selva pertrechada en su manto de niebla. Qué listo es el quetzal, el ave que habita en un paraíso de tiempo.

Fotografía: ©Ricky López

sábado, 4 de mayo de 2013

Libertad de prensa

"Hay quienes sólo utilizan las palabras para disfrazar sus pensamientos" Voltaire.


Cuando me tocó escribir sobre América Latina para un diario comencé a descubrir el laberinto de fantasmas y mitos que acompañan la mirada de los principales medios de comunicación españoles sobre los procesos políticos abiertos en el continente americano. También me resultaban sorprendentes los desequilibrados análisis  sobre la libertad de prensa presentados por organizaciones como Reporteros Sin Fronteras y otras como Freedom House, que son cualquier cosa menos instituciones independientes. Criticaban con dureza a Ecuador o Venezuela  pero aplicaban la sutileza con la Colombia de Álvaro Uribe, el Perú de Alan García o el México de Felipe Calderón. 

Tras visitar algunos de estos países tengo la certeza de que existe una mano invisible que patrimonializa el concepto de la libertad de prensa para enmascarar la libertad de empresa. La del mercado libre, intocable, sin reglas éticas ni responsabilidades de ningún tipo. Un poder contra el poder que el liberalismo reinante se afana por proteger hasta el paroxismo.  

Me esforcé para mantenerme esterilizado frente a dogmas, estereotipos o simpatías que pudieran influirme. Sólo dejé que los protagonistas de aquellas sociedades retrataran su propia historia, sin silenciar a ninguno, para así perfilar el rostro desfigurado que muchos medios españoles se empeñan en describir. 

En España se vive una extraña contradicción ideológica que impide renovar un compromiso activo con el periodismo. Esta manera de mirar produce en los lectores múltiples batallas perturbadoras. No oculto que me provocan una profunda duda, especialmente por los tratamientos informativos sobre Ecuador, Colombia, Argentina, México o Venezuela, pero más que indignación me produce pena. Nada es tan negro como lo pintan, ni tan blanco como otros nos hacen ver. Todo es complicado y está salpicado de tramas corruptas, de influencias políticas interesadas, de recuerdos dramáticos y explotación pero también de sueños. Nos esforzamos en nutrir a los lectores con datos que hablan de fracasos y de éxitos. La prensa es tan influenciable hoy en día que vive con los ojos clavados en su balance de resultados en lugar de contar la historia sin ropajes encorsetados. 

Pese a la globalización, existen dificultades reales para leer informaciones contrastadas sobre esos países (también sobre Siria, Irak, Afganistán, Birmania, China o EEUU) ya que a menudo todos beben de fuentes del mismo manantial y generalmente ocultas. Enviados especiales que creen legítimo (y más fácil) distorsionar las teorías para adaptarlas a sus hechos que trabajar con honestidad. Es lo que se conoce como información "coja", sin verificar, oficial cuando interesa y opositora si se sitúa contra la izquierda del ejemplar mundo neoliberal que defienden con ardor. Pero ellos nunca se equivocan, nunca mienten, jamás manipulan. Siempre son  los otros que tratan de silenciar la verdad, la libre expresión, la prensa libre que estas empresas mediáticas representan.

Pero volviendo al tema original, y para no extenderme, quiero recordar que la libertad de prensa en España no está consolidada y que en varios países de América Latina donde los medios públicos no existían hace una década están haciendo esfuerzos fabulosos por edificar un escenario mediático a la medida de sus ciudadanos y no de unas clases adineradas que sólo tratan de perpetuar su histórico privilegio.

lunes, 15 de octubre de 2012

Yasuní ITT, el paraíso amenazado


Podría haber elegido a un bracero cortando un tronco milenario o a un bombero sofocando las llamas de un incendio provocado. Podría mostrar el testimonio directo del horror, revelar lo pavoroso, destapar la herida.

Sin embargo, he decidido ilustrar la selva amazónica con la esencia pura de esta región única del planeta aunque para nosotros resulte un tanto idílica e irreal. Esto que ven arriba es el Yasuní, un paraíso húmedo del Ecuador donde los colores agotan el espectro y miles de olores confluyen hasta reventarnos los sentidos. Bajo la cúpula verde habitan 5.000 especies de plantas conocidas, cientos de miles de insectos, 2.274 de árboles y arbustos, 596 tipos de aves, 271 de anfibios y reptiles, 499 de peces y 204 de mamíferos. Es el hogar de las dos últimas tribus no contactadas de Ecuador:  los tagaeri y taromenane.

Pero el deseo del hombre por extraer sus recursos ocultos en el subsuelo es muy poderoso. Quieren cargárselo y convertir este pedazo de jungla intrincada en un inmenso cuadro de naturaleza muerta. En un Eurovegas petrolero. Está empeñado en ello. Y presionan como depredadores hambrientos.

El Gobierno de Quito lucha a brazo partido por impedirlo. Su proyecto Yasuní ITT pretende salvaguardarla con la ayuda de todos, especialmente de los Estados poderosos a los que un día se les llenó la boca con frases vacías en la Cumbre del Milenio. Yasuní es de Ecuador pero su preservación depende de todos.  En la ONU están los detalles de este proyecto único de conservación natural pero los ricos han decidido congelarlo. No quieren contribuir a mantenerlo alejado de las garras del consumo desmedido, quizá porque les queda demasiado lejos de sus casas, quizá porque no saben hacer otra cosa que poseer y destruir. 

A su alrededor, más de 6 millones de kilómetros cuadrados van mermando cada minuto como si un cíclope se alimentara a mordiscos de esta tierra para reforzar su poder omnímodo. Es la amenaza. Quizá sea por envidia ante tanta belleza natural que disfrazamos de codicia. Mercado es la palabra maldita.

Quien fuera ministro de Educación del expresidente brasileño Lula, Chico Buarque, fue interpelado un buen día por un estudiante en EEUU sobre su posición ante la presión del "lobby" maderero -mayoritariamente estadounidense- para que se internacionalice la gestión de este rincón de la Tierra. Su respuesta, que podría ser también la de miles de ecuatorianos, fue contundente: 

"Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro. Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad. Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, hagamos lo mismo con las reservas de petróleo del mundo entero. El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio. Y de la misma forma el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Quemar esta selva es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación". 

Creemos que estas palabras resumen bien muchas opiniones que hoy en día se han convertido en bandera de una gran indignación internacional. Yasuni ITT, un gran proyecto para el planeta. 

Aquí les dejo un gran documental, ganador de un Premio en el Festival de Cannes.








domingo, 14 de octubre de 2012

Hugo Chávez visto desde una parte de España



El defensor del lector de El País, Tomás Delclós, responde en las páginas del periódico de hoy a las críticas de los lectores por el tratamiento del diario en las elecciones presidenciales de Venezuela. 

Tras leer dos veces el artículo, me gustaría felicitar a los editores del diario por mostrar por primera vez en 13 años cuál era el objetivo real de su cobertura informativa y, de paso, por desprenderse públicamente de la pátina de "objetividad"  que han estado difundiendo falsamente entre sus lectores a la hora de mostrar la realidad venezolana. 

Dicho esto también me gustaría dejar bien claro que cada uno es libre de pensar lo que quiera sobre Chávez. A unos les gustará, a otros no tanto. Unos lo idolatrarán y otros tantos lo odiaráncon intensidad sarracena. No es mi intención modificar sus apreciaciones subjetivas como tampoco es endulzar el perfil público que más o menos existe de él en España. No hay comparaciones posibles. Chávez es Chávez, con sus defectos y con sus virtudes. 

Lo que si deseo, y espero que me entiendan, es matizar algunas de los comentarios recogidos en el artículo que hoy publica El País para justificar una cobertura electoral que emborrona la rigurosidad informativa de la que se sigue jactando en sus páginas a pesar de los pesares. En realidad no se justifica sino que corrobora, con algún matiz, que lo hecho bien hecho está.

Dice el Defensor del lector:

1.- "El responsable de Opinión, José Manuel Calvo, me ha comentado que se pidieron los artículos en función de la relevancia de la firma y no de su postura a favor o en contra de uno de los candidatos".

Cuanto menos queda claro que El País reconoce que no intentó trasladar al lector español una visión neutral de la controvertida sociedad venezolana. Publicó tres artículos de opinión: Uno de Vargas-Llosa, otro del candidato Henrique Capriles y un tercero de Moisés Naím, ex Ministro de Fomento del expresidente Carlos Andrés Pérez, condenado por malversación de fondos públicos y responsable máximo del "Caracazo", la matanza de civiles, la mayoría de los cerros pobres de Caracas a manos del Ejército durante los disturbios producidos tras el colapso de la economía que provocó la liberalización de la economía exigida por el FMI.

2.- "Chávez ha obtenido 700.000 más que en 2006 con una participación histórica, la mayor en 30 años, y con una tremenda movilización de su electorado. Un candidato que el día de reflexión ofreció una rueda de prensa donde reiteró sus mensajes. Ruedas de prensa donde los periodistas que hacen preguntas incómodas son abucheados".

Puedo dar fe de que Chávez siempre comparece el día de reflexión ante las cámaras de televisión pero se cuida muy mucho de violar los postulados escrupulosamente vigilados por el Consejo Nacional Electoral y las leyes que rigen el proceso previo y posterior a la votación. Ni la oposición política ni los observadores internacionales presentaron protesta alguna por una supuesta violación del derecho a la reflexión. Sin embargo, mucho más insidioso me parece su afirmación de que en las ruedas de prensa en el Palacio Miraflores se abuchea a quien hace preguntas incómodas. He acudido a dos y puedo asegurar que la periodista a la que más atención presta Chávez en sus maratonianas ruedas de prensa es a una periodista colombiana de la CNN. Y puedo garantizar que la reportera hace su trabajo extraordinariamente bien, es decir, pregunta y pregunta hasta obtener la respuesta.

3.- "La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha instado a Venezuela a reconsiderar su decisión de retirarse de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Ello podría suponer, según sus palabras, un serio revés para la protección de los derechos humanos en Venezuela y en toda la región".

Sobre este importante asunto sólo decir que soy un activo militante de que los derechos humanos ocupen el primer escalafón de las prioridades en la agenda de todos los Estados del mundo. De Venezuela, de EEUU, de Rusia, de Reino Unido,.... y por supuesto de España. Sólo añadiré que el uso y el desuso que se da a los derechos humanos rezuma hipocresía cuando se utiliza como arma arrojadiza en función de unos intereses. No es una cuestión de clasificaciones mundiales sino de dar un paso al frente en su cumplimiento literal sin banderas ni seguidores. Y prefiero no hacer comparaciones.

4.- "Reporteros sin Fronteras, en un informe presentado ante la comisión de Derechos Humanos del Parlamento europeo recordó, entre otros aspectos, que “hacer una crítica o interpelar al poder se ha convertido en un “insulto al pueblo” o en un intento de “desestabilizar a la Nación”. Esta “guerra mediática”, que también incluye a las ONG, forma parte de la línea editorial de los medios públicos”. Etcétera. "

Para aquellos que crean en las difusas informaciones que llegan sobre la falta de libertad de expresión aportaré unos datos objetivos: En Venezuela existen en la actualidad 111 canales de televisión, de los que 61 son privados, 37 comunitarios y 13 públicos, que sólo atraen al 6% de la audiencia . El 80% de la prensa escrita está en manos de la oposición, siendo los dos diarios más influyentes del país –El Universal y El Nacional–, adversos al gobierno. Dicho esto me gustaría añadir que RSF es una organización cuya neutralidad ha comenzado a ser cuestionado entre los propios periodistas. El principal motivo es el patrocinio económico privado y público, lo que limita su libertad analítica. Sirva como ejemplo que la Comunidad de Madrid patrocinó un estudio de RSF sobre la situación de la prensa en Colombia durante el último mandato de Álvaro Uribe y casi omitieron a los reporteros que estaban perseguidos y amenazados de muerte por el paramilitarismo.

Dicho esto y fuera de los parabienes a Chávez por los logros conseguidos en educación, sanidad e integración social, así como de las críticas por su política de seguridad ciudadana o su dependencia petrolera, abajo les dejo un documental sobre el papel que desempeño la prensa privada en Venezuela durante el Golpe de estado contra Chávez de 2002. Ante la nulidad de la clase política opositora venezolana, la prensa ha traspasado su frontera ética para convertirse en la auténtica oposición a Chávez. Atacar al presidente de Venezuela es fácil. Lo han hecho de mil formas y estilos pero el 80% de los venezolanos con derecho a voto acudió a las urnas para refrendarle como presidente con el 55% de los sufragios. Y para concluir: se equivoca muchas veces, como cualquiera de nosotros.

LA REVOLUCIÓN NO SERÁ TELEVISADA


viernes, 12 de octubre de 2012

Galápagos: Los titanes de la Tierra



Como titanes de piedra, estas tortugas de casi 300 kilos arrastran su enorme caparazón por las laderas de las Islas Galápagos, Ecuador. Con extrema lentitud. En una hora sólo son capaces de recorrer 250 metros. Insuficiente para escapar por patas. Estos grandotes y nobles reptiles son los campeones del mundo en parsimonia. Prehistóricas criaturas que observándolas detenidamente parecen haber salido victoriosas de su rivalidad con los dinosaurios. El premio fue el control del tiempo. 

Charles Darwin quedó boquiabierto al verlas por primera vez durante su visita al archipiélago en 1835, y decidió que sobre su concha calcárea debía de armonizar uno de los argumentos sólidos de la teoría de la evolución de las especies. Un paraíso natural que espero conocer muy pronto.

Por eso, la tranquilidad con la que estas tortugas se toman los paseos no entraña imprudencia en un mundo de bestias. Están muy acostumbradas. Cualquiera que las desafíe corre el riesgo de perder la dentadura. Están acorazadas. He aquí uno de los motivos de su gusto por las caminatas matutinas, de su obstinación con el frescor del amanecer. Es el momento de caza para las alimañas. 

Pero para estas tortugas sólo hubo un depredador implacable: el hombre. Antes de la colonización española, las islas Galápagos eran su paraíso. Había 250.000. Hoy sólo sobreviven 15.000. Colosos de sangre fría. Casiopeas gigantes en guerra con los ladrones del tiempo que quieren acabar con Momo. Hasta pronto, señoras.


jueves, 21 de junio de 2012

Golpe en Paraguay



El origen aparente del intento de Golpe de Estado institucional contra el presidente de Paraguay Fernando Lugo es la matanza del Campo Morombí, en la ciudad de Curuguaty, en el departamento de Canindeyú, al sureste del país. Ocurrió el 15 de junio cuando un grupo de 200 policías intentó desalojar a un grupo de campesinos sin tierras que habían ocupado la hacienda de Blas Riquelme, un empresario y político del partido conservador paraguayo Colorado. Murieron 18 personas, entre ellas varios agentes. 

Riquelme, como otros cuantos hacendados que pululan por esos lares, es un colono beneficiado por el reparto de las tierras realizado durante el régimen del dictador Alfredo Stroessner. Durante décadas, estos empresarios se dedicaron a convertir bosques vírgenes en sojales que les reportó beneficios estratosféricos mientras cientos de personas, algunas de ellas enraizadas en esas tierras desde la noche de los tiempos, eran empujadas fuera del mundo.

Cinco días después de la matanza, Lugo confeccionó una comisión independiente de notables para investigar el suceso. El argumento esgrimido por el presidente paraguayo fue que ante la gravedad de los hechos era preferible seleccionar a expertos ajenos al Gobierno "para no tener sólo una versión oficial donde solo el Ejecutivo explique lo que ha pasado sino que es mejor poseer varias visiones de lo ocurrido durante el desalojo de los campesinos". Para entonces, Lugo ya había firmado la renuncia del ministro del Interior, Carlos Filizzola, y del comandante de la Policía Nacional, Paulino Rojas.

Tras visitar la zona de la masacre, el jefe del gabinete presidencial, Miguel López, reconoció que las armas de grueso calibre utilizadas en el enfrentamiento no fueron usadas por los campesinos y que era  horas después de producirse el desalojo recibió denuncias sobre heridos torturados y menores detenidos. 

Las hipótesis sobre el origen de la matanza se dispararon en los medios de comunicación. Algunas versiones aseguran que el mandatario paraguayo instigó la ocupación campesina en la rocambolesca "lucha de clases" que dicen promover. Otros no dudan de que todo fue un montaje sangriento de los partidos opositores. Los resultados de la investigación deberán esperar al menos hasta que concluya el extraño proceso que las Cámaras legislativas han abierto contra el presidente de Paraguay por "mal desempeño de sus funciones". 

Fernando Lugo, un obispo católico ligado al movimiento campesino, llegó a la presidencia en 2008 poniendo fin a 61 años de hegemonía del partido Colorado, sostén de la dictadura del general Alfredo Stroessner. Por cierto, Paraguay celebrará elecciones presidenciales el 21 de abril de 2013.

jueves, 16 de febrero de 2012

La justicia contra la prensa y libertad de expresión


Quizá por el azar de nacer en Euskadi, o por seguir la actualidad de América Latina o por pertenecer a una tropa como la periodística hoy tan mermada y endeble, llevo bastante tiempo prestando atención al proceso judicial abierto por el presidente de Ecuador Rafael Correa contra el diario "El Universo", editado en Guayaquil,  por las supuestas injurias vertidas contra el mandatario ecuatoriano por uno de sus exeditorialistas políticos, Emilio Palacio, en un artículo titulado "No a las mentiras". Tras 13 horas de deliberaciones, la Corte Nacional de Justicia de Ecuador condenó ayer a su autor y a tres de los directivos del diario más poderoso del país a tres años de prisión y a un pago de 30 millones de dólares a su víctima.

Vuelvo a leer, perplejo, la absoluta indignación que muestra Palacio en cada párrafo del artículo denunciado. El autor llama "dictador y asesino" a Correa, a quien acusa de "ordenar disparar fuego a discreción contra un hospital lleno de civiles y de gente inocente" el 30 de septiembre de 2010, día en el que se produjo un golpe de Estado fallido contra el presidente.

La difusión del fallo de la Corte de Justicia ha vuelto a activar las alarmas sobre un posible deterioro de la libertad de expresión, de difusión y de opinión en el país andino -y por extensión en buena parte de América Latina-. Algunos medios españoles se han permitido el lujo académico de abrir secciones en sus webs para corroborar que la fragilidad de la libertad en ciertos países del sur de América (y alguno del norte) es un hecho objetivo. Será para ilustrarnos las ventajas del liberalismo intelectual que disfrutamos. No sé.

Cuando me tocó escribir sobre América Latina conviví a diario en el laberinto de fantasmas y mitos que acompañan la mirada de los principales medios de comunicación españoles sobre los procesos políticos abiertos en América Latina y decidí extremar el celo. Me esforcé para mantenerme esterilizado frente a dogmas, estereotipos o simpatías que pudieran influirme. Sólo con dejar que los protagonistas de aquellas sociedades retrataran su propia historia, sin silenciar a ninguno, pude perfilar el rostro desfigurado de muchos medios españoles cuando reflejan las complejas realidades latinoamericanas. En España vivimos una extraña contradicción ideológica que impide renovar un compromiso activo con el periodismo. Esta manera de mirar produce en los lectores múltiples batallas perturbadoras. Un ejemplo es que la sentencia condenatoria por un hecho concreto contra un diario concreto, El Universo, es extensible a toda "la prensa" para un medio tan importante como El País.

No oculto que me provocan una profunda duda los tratamientos informativos sobre Ecuador, Colombia, Argentina, Perú o Venezuela. Nada es tan negro como lo pintan, ni tan blanco como otros nos hacen ver. Todos es complicado y está salpicado de tramas corruptas, recuerdos dramáticos y explotación pero también de sueños. Pese a la globalización, existen dificultades reales para leer informaciones contrastadas sobre esos países, a menudo procedentes de fuentes del mismo manantial y generalmente ocultas. Es lo que llamamos información "coja", sin verificar la mayoría, oficiales cuando interesa pero que casi siempre agravian al mismo bando, normalmente el que se sitúa a la izquierda de nuestro ejemplar mundo. Estas informaciones actualizan la tesis de Sherlock Holmes sobre que siempre es más fácil distorsionar las teorías para adaptarlas a los hechos, que los hechos a las teorías. Aunque esto último también suceda.

Pero volviendo al tema original, y para no extenderme, quiero recordar que sólo en España se cerraron dos medios de comunicación, el diario y la radio Egin, en 1998 por orden de Baltasar Garzón. Hubo que esperar 9 años para que fueron "rehabilitados" al determinar los tribunales que todo se debía a un grave error porque sus actividades no eran ilícitas. Claro que ya era tarde para reabrirlos y recolocar a muchos de los que quedaron en paro. Pese a todo, dos periodistas, Javier Salutregi y Teresa Toda, continúan en prisión. 

Tampoco se puede pasar por alto que en 2007 el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo ordenó el "secuestro" de la revista El Jueves al considerar que caricaturizar a los príncipes follando era una "grosería innecesaria". La portada era esta:



Estas cosas pasan en España. Y hay alguna más pero hoy estoy tan cansado de tener que dedicar un folio a tratar de justificarme que prefiero pasar a la sección de deportes.